en casa:
guía práctica para familias

Aprender a leer: una habilidad clave para la vida

Aprender a leer es un hito esencial en el desarrollo de los niños. El acceso en la educación a la cultura y a las relaciones sociales dependen, principalmente, del dominio lector. Este dominio no es un hecho espontáneo, sino el resultado de la interacción entre la predisposición innata de cada niño y de un proceso de aprendizaje activo, que nace en la escuela, pero que es necesario que se refuerce en casa.

Por este motivo nace Glifing, un método basado en la neurociencia y diseñado para ofrecer a cada niño el refuerzo lector justo que necesita, de una forma personalizada, sistemática y divertida.

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¿Qué es Glifaula?

Glifaula es la versión escolar del método Glifing. Es una  herramienta de entrenamiento lector lúdico, que los niños hacen:

Las sesiones individuales:

  • son cortas (15-20 minutos) (si resultan demasiado largas, pueden avisar a la maestra),
  • están adaptadas al nivel lector de cada niño (si creéis que no se ajustan, pueden comentarlo con la maestra)
  • y se siguen desde la escuela mediante un sistema de registro automático de los datos.

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¿Por qué es importante hacer Glifaula en casa?

El tiempo que una familia dedica a una actividad educativa comunica a los niños, de forma no
verbal pero profunda, la importancia que aquella actividad tiene. Si nos sentamos con ellos para
hacer Glifing, les estamos diciendo:

“Leer es importante, nos importa cómo leés, y queremos acompañarte a hacerlo mejor.”

Este mensaje emocional es clave para generar motivación intrínseca y vincular la lectura a una experiencia positiva.

La lectura es la piedra angular de todos los aprendizajes escolares: si no se automatiza la mecánica
lectora (descodificación) y no se desarrolla una buena comprensión, el niño puede tener dificultades
en todas las materias.
Cuando leer cuesta, no es placentero. Y si la lectura no se consolida (fluidez + comprensión), leer
seguirá siendo un esfuerzo constante y frustrante. En cambio, una lectura fluida libera el cerebro
para disfrutar, comprender y aprender.
Leer bien es entender, y entender es amar lo que se lee. Este es nuestro gran objetivo.

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El papel del entrenador (padres, hermanos, abuelos...)

Glifing es mucho más efectivo si no dejamos a los alumnos «solos ante la pantalla». El niño
necesita alguien que lo motive, lo acompañe y le muestre que no está solo en este aprendizaje. Así
nace la figura del entrenador Glifing.

  • Hace de guía emocional.
  • Lee las instrucciones.
  • Valida si las palabras se leen correctamente o no (clic izquierdo/derecho).
  • Comunica a la maestra cualquier duda o inquietud.

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¿Cómo funciona una sesión?

1. Entrá desde este enlace e introducí el usuario y la contraseña que te ha facilitado la escuela.

2. Leé las instrucciones de la actividad. El niño solo tiene que leer las palabras o textos. (Pero si
tu hijo lee muy bien, puede leer también las instrucciones.)

3. La gestión del error: equivocarse forma parte del aprendizaje. Pero equivocarse no gusta, por eso tenemos que aprender a gestionar el error. ¿Cómo lo haremos?

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Gestión del error en Glifing: 4 pautas esenciales

1. Da un margen antes de marcar el error
No tengas prisa para hacer clic en el botón de error. Esperá unos segundos para ver si el niño se autocorrige. Si rectifica antes de que hagas clic, podés contarlo como correcto. Este espacio es clave para reforzar la autonomía y la conciencia lectora.

2. Ayudalo a detectar el error con empatía
Si no se da cuenta de que se equivocó, mostráselo con suavidad. Frases como “Ui, creo que esta palabra la podríamos volver a leer” invitan a revisarla sin generar tensión ni vergüenza. Evitá las correcciones duras: no estamos evaluando, estamos  entrenando.

3. Si hace muchos errores, podés reformular con discreción
Si hace muchos errores seguidos y no los autocorrige, puede ser mejor no señalar todos los errores. En algunos casos, simplemente podés repetir la palabra correcta vos mismo/a, sin marcar el error,
para no saturar ni frustrar al niño. La prioridad es mantener la motivación. 

4. Si una actividad le cuesta mucho, haganla en equipo
Cuando una lectura se hace especialmente difícil, podés compartir el esfuerzo: hacé turnos, por ejemplo, y lee una palabra cada uno. Este recurso mantiene la fluidez de la sesión y reduce la
sensación de fracaso. Es una forma sencilla de decir: “Te estoy acompañando.”

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Cómo se empieza la sesión

“Hoy vamos a leer con la computadora. Vos vas a leer y yo te voy a ir siguiendo. Vamos a ir a tu ritmo. Lo importante es hacerlo lo mejor que podas, y ir viendo cómo vas mejorando cada vez más. ¿Estás preparado/a? ¡Empecemos!”

Una introducción positiva, relajada y cariñosa ayuda a activar el sistema de recompensa del cerebro, clave para la motivación y el aprendizaje.

Glifing entrena las dos grandes rutas lectoras:

A través de la repetición y la gamificación, el método ayuda a automatizar la lectura, liberando recursos cognitivos para comprender el texto y disfrutar.

Un niño que lee con dificultad acostumbra a evitar la lectura. Pero cuando mejora, empieza a leer más, y cuanto más lee, mejor lo hace: así se rompe el círculo vicioso y se inicia un círculo virtuoso de éxito lector.

¿Necesitas ayuda?

¿Tenéss problemas técnicos?
Hacé clic en el icono del gato a la izquierda de la pantalla. El GATO son las siglas
de Glifing Atención Técnica Online, donde te ayudaremos a solucionar los problemas técnicos.

¿Querés saber más?

Mensaje final

Leer es la puerta a todo el conocimiento. Es una herramienta de libertad, de cultura, de autonomía. Y puede ser, también, un gran placer.
Pero este placer solo llega cuando leer se convierte en algo fluido y comprensible. Acompañen a sus hijos en este proceso, compartan este tiempo con ellos, y regalenle el mensaje más valioso:

“Leer es importante, y vos también lo sos.”

Con el apoyo de ustedes como papás, Glifing se vuelve mucho más que una herramienta digital: se convierte en un puente hacia el éxito lector.